lunes, 9 de junio de 2008

Accesit. Sigo Vivo, por Buenaventura Rodríguez

Se arrasta hasta el botiquín. De fondo "Slow Ride", de Foghaa. No puede apoyarse en su pie izquierdo, pero no está roto, seguro. Su mano se ha llevado la peor parte, totalmente pelada. En el resto de su cuerpo sólo un par de arañazos. Pero lo peor no son sus heridas. La moto. Su padre vuelve mañana, lo va a matar.

Todavía tenía aquella imagen en la mente...

Cuatro motos. La suya, la más potente, 250 c.c. Sin carnet y sin casco. ¿Quién le mandaría coger la moto de su padre? De repente acelera. Grita de júbilo. Y cuando mira hacia adelante... -¡Curva!- A más de 100 y con peralte, -...menos mal...-. Clava los frenos. Dios, no tiene casco. Una gran humareda. Todos se bajan de sus motos. Una sombra aparece entre la humareda. Es él. Está bien. Le ayudan a llevar la moro a su casa y pide a sus amigos que no cuenten nada, aqunque el estado de la moto le obliga a contarlo. Espera que su padre no vea el desastre. Falsa esperanza. Aquella noche iba a ser recordada durante mucho tiempo.

Sólo quiere olvidar aquello cuanto antes. Se mete en la cama. Ya no tiene más ganas de nada, sólo de dormir. Y mientras se queda dormido en su cama sonríe pensando, sigo vivo.

No hay comentarios: