domingo, 8 de junio de 2008

Primer Premio. En el Suelo, por Eduardo Pérez

En el suelo, una hormiga intentaba empujar un fragmento de comida absurdamente grande para su ridículo tamaño. Pretendía asirlo de mil formas, avanzaba un poco y luego se detenía, y parecía desesperarse al ver lo desproporcionado de su empresa. Llevaba ya un rato así, y yo llevaba el mismo tiempo observándola desde las alturas, sentado en aquel banco de piedra. Volvió a empujar su trozo, moviéndolo apenas. Me pareció una maravillosa metafora sobre la futilidad de la existencia, y a mi me encantan las metáforas y además poseo un enorme sentido de la piedad, así que mi pie dio un paso hacia adelante y la suela de mi zapato aplastó la hormiga y su comida contra el suelo, acabando con su crisis existencial.

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